POR IÑIGO FELGUEROSO FERNANDEZ-SAN JULIÁN
Se habla continuamente de la baja productividad de las empresas españolas y de sus consecuencias
Existen hoy en día distintas estrategias para conseguir aumentos de productividad en las empresas como pueden ser las mejoras tecnológicas mediante inversiones, la subcontratación, el traslado de fábricas, la integración de cadenas de suministro, etc…Con todas ellas se consiguen aumentos de productividad, aunque su realización suponga en algunos casos situaciones más o menos traumáticas para la empresa y su personal.
Pero existe una manera mucho más eficaz, con menor coste y que asegura la competitividad de la empresa a largo plazo.
Estamos hablando de la Mejora continua de los procesos de producción, es decir “procesos excelentes” conseguidos mediante técnicas del Lean Manufacturing o Fabricación esbelta.
Estas metodologías existen desde hace décadas y están sobradamente probados y demostrados sus beneficios en sectores tan competitivos como el del automóvil. Aumentos de productividad, reducción de inventarios, de defectos y de plazos de entrega se consiguen de manera sistemática aplicando en cada caso la herramienta Lean que mejor se adapta a cada situación.
Dichas técnicas son perfectamente aplicables a cualquier otro sector que no sea el automóvil, consiguiéndose incluso resultados más sorprendentes y espectaculares y en menos tiempo y probablemente aun menor coste.
Sobre su grado de implantación en la industria habría mucho que hablar y discutir. ¿Si es tan eficaz, los resultados son espectaculares y apenas supone inversión, ¿por qué no lo aplica todo el mundo?, ¿quién lo aplica (sectores) y por qué lo aplica? Para ello es necesario conocer de dónde surge toda esta forma de trabajo. Y fue Toyota allá por los años 60 donde se empezaron a experimentar este tipo de fabricación, dando lugar con el tiempo a un sistema que aglutinaba todas las experiencias recogidas. El TPS (Toyota Production System). A partir de ese momento, el resto de fabricantes y sus proveedores hacia abajo en la cadena de suministro empezaron a crear sus propios sistemas, todos ellos basados en el inicial, para mejorar sus procesos logísticos y productivos. De ahí que la respuesta a quién lo aplica, principalmente el sector del automóvil por su evolución histórica. El por qué lo aplican las empresas hay que distinguir dos tipos: los que les viene obligado desde un nivel superior (bien fábricas que forman parte de una multinacional donde se exige su aplicación, o bien es el cliente el que exige el desarrollo de la empresa proveedora y se elige este camino para ello) y por otra parte están las empresas donde su aplicación e implantación son fruto de la visión puntual de una persona dentro de la organización, que ve en la metodología Lean el camino para mejorar continuamente en los procesos productivos.
APS (Asturias Production System o Sistema de Producción en Asturias) nace con la idea de crear un grupo de empresas, interesadas por aplicar estas metodologías. No se trata de inventar nada nuevo. Todo está ya perfectamente definido (ya son más de 40 años de validación del sistema!!). Únicamente queda lo más complicado. Aplicarlo a la empresa. Es un camino largo y no exento de trabas. No se trata de hacer un proyecto de mejora y pensar que ya está todo hecho. Hablamos de varios años, dependiendo de la empresa, para poder hablar de un desarrollo e implantación de esta filosofía de trabajo, y a partir de ahí seguir mejorando. Para ello y a través de este foro se pretende mentalizar, formar, concienciar, impulsar los primeros proyectos, asesorar, mediante por ejemplo las visitas a empresas donde estas herramientas están ya implantadas y animar a todo aquel que lo quiera a comenzar este apasionante camino.
Iñigo Felgueroso Fernández-San Julián



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