Innovación global

21 11 2008

POR SUSANA LLANEZA BARRERA

Hace unos días leí un interesante artículo titulado “La innovación con amplitud de miras” que no ha hecho más que afianzar mi idea de la innovación organizacional. Creo que a la hora de triunfar en el mercado actual, cualquier organización no sólo debe ser innovadora, sino que ha de serlo “con amplitud de miras”.

Los autores me han hecho reafirmarme en la idea de que la innovación no debe darse sólo a nivel de producto sino que debe ir más allá, cuidando otras funciones y procesos empresariales, tales como los sistemas de Marketing, de información, de contabilidad y financiación, de remuneración e incentivos a los empleados, etc. Sería aconsejable dominar todos estos mecanismos prácticos del negocio para poner en marcha un plan de negocio adecuado a los mercados cambiantes (cada vez que fuese necesario). Y una vez más, llegados a este punto, vuelve a ser esencial rodearse de un capital humano de primera que no sólo posea los conocimientos sino que esté dispuesto a asumir riesgos, a cambiar,… en definitiva a innovar en lo suyo.trabajo-en-equipo11

 Con esto, lograríamos dotarnos de una infraestructura de respaldo. De hecho una innovación coherente y eficaz requiere la excelencia de toda la organización y una dirección empapada con está idea, estaría aumentando las posibilidades de conseguir una ventaja competitiva sostenible.

Y es que parece claro, que hemos llegado a ese punto en el que la competencia en el mercado ya no es sólo entre productos, sino entre sistemas empresariales innovadores. Ya no estamos vendiendo el mejor coche, sino el mejor coche con la mejor campaña de marketing, los costes más ajustados, la mejor financiación, la mejor red de distribución, …

Y yendo más allá, estoy convencida de que existe un hecho básico que ya ha defendido mi compañero Iñigo Felgueroso, y es la suma de una nueva variable: la cooperación. Y es que las relaciones entre empresas llevan a la combinación de conjuntos de capacidades y permiten la interrelación de estructuras de conocimientos empresariales. Este intercambio de conocimientos corporativos puede permitir a las empresas implicadas conseguir objetivos inalcanzables para una empresa que opera de forma aislada. Y entonces ¿por qué no unirnos a otros para avanzar juntos?.

Me gustaría contagiar a las empresas y organizaciones de este espíritu innovador y transmitir mi más firme creencia de que el I+D+i corporativo y colaborativo (ya sea horizontal o vertical) es muy enriquecedor para las partes implicadas, dotándoles de una ventaja comparativa frente al resto de los contendientes del mercado. En Prodintec tenemos un equipo humano que puede acompañarle en este interesante camino de la innovación.

Susana Llaneza Barrera





I+D+i…+c: innovación y cooperación

18 11 2008

POR IÑIGO FELGUEROSO

 

No pretendo complicar aún más la fórmula añadiendo nuevas variables, pero quería hacer aquí una reflexión sobre la importancia que tiene hoy en día la cooperación a la hora de hacer innovación. No son palabras mías, aunque las comparto totalmente. Son las claves que el Viceconsejero de Innovación y Energía del Gobierno Vasco propone para afrontar esta situación de crisis que vivimos actualmente y que compartió con los asistentes a la inauguración del 17º Congreso de la Máquina-Herramienta y Tecnologías de Fabricación (http://www.invema.es/congreso/2008/) que tuvo lugar en San Sebastián del 15 al 17 de octubre de este año. En mi opinión el comentario fue muy acertado y es aplicable no sólo en momentos de crisis. Hoy en día se hace cada vez más necesario innovar cooperando, o cooperar innovando (sigo sin querer complicar la cosa, pero creo que el juego de palabras es interesante), tanto en la integración vertical (Universidades, Centros Tecnológicos, Empresas) como a nivel horizontal (entre distintos departamentos Universitarios, entre Centros Tecnológicos y entre empresas de distintos sectores). No tiene ningún sentido intentar trabajar de forma aislada ya que se consiguen sinergias muy importantes cuando el problema o la necesidad de alguien (Empresa, Centro o Universidad) se comparte y se es resuelta por aquellos que disponen de la tecnología y el conocimiento. Esta forma de trabajar quedó patente en dicho Congreso y confirmó una vez más la capacidad de cooperación que existe en el entramado empresarial y tecnológico Vasco. Prácticamente todos los proyectos y resultados obtenidos que se presentaron en el Congreso eran fruto de la cooperación entre distintas entidades (Universidades, Centros Tecnológicos y Empresas). Independientemente del contenido técnico del Congreso, esta cooperación tan estrecha fue en mi opinión lo más destacable de las jornadas. Innovemos cooperando y cooperemos innovando.

 

Iñigo Felgueroso