Industria en crisis

26 01 2009

POR JESÚS FERNÁNDEZ

 

En la última semana ha sido constante el contacto con diversos empresarios industriales de nuestra región que buscan (aún no desesperadamente, pero casi) una salida financiera para los problemas de liquidez que afrontan. Son diversos los pensamientos que me vienen a la cabeza en este momento.

En primer lugar y a pesar de que la situación no es precisamente la más dulce, a mi me resulta muy edificante comprobar cómo estos empresarios “ de verdad”, luchan por mantener sus empresas y sus empleos, en medio de esta tormenta que nos ha tocado vivir (no me refiero a la nieve y al viento, que también). También es muy gratificante que acudan a PRODINTEC a buscar una ayuda, un consejo, ideas para salir adelante. Aquí estaremos siempre que nos necesiten y sin duda que vamos a dar el máximo por ellos.

Por otro lado reflexiono cómo la actividad de I+D+i, a la que dedicamos nuestra vida (profesional), aparte de ser motor de competitividad, puede incluso aliviar estas turbulencias financieros, ya que existe gran disponibilidad de recursos en diversos programas como Fondo Tecnológico, si uno sabe cómo llegar a ellos. Además la Administración Pública parece estar (por fin) reaccionando ante la gravedad de la crisis y empieza a tomar medidas muy pertinentes como la supresión de garantías para la concesión de préstamos.

Sólo falta que la banca se una a toda esta iniciativa y lubrique la maquinaria emprendedora comprometiéndose, como hacen los industriales, con la sociedad en la que viven y eso pasa más que nunca por apoyar con sus créditos al emprendedor que quiere hacer su empresa más grande, más productiva y más innovadora.

Aprovechemos esta oportunidad. ¡Podemos!

 

Jesús Fernández





Diseño/creatividad/empresa

19 11 2008

POR VICTOR LÓPEZ

Estos son conceptos que creemos firmemente deberían ir siempre unidos. Esta es quizás otro aspectos que nos diferencia respecto a lo que algunos otros (profesionales, instituciones, empresas,…) pueden estar diciendo, promoviendo o potenciando. Afortunadamente también coincidimos en este punto de vista con otros muchos agentes en este mundo.

El diseño es una actividad sin ninguna duda con un altísimo componente creativo. Pero el diseño que hace a las empresas mejores y más competitivas, a base de facilitarles productos, marcas, estructuras organizacionales, imágenes públicas,… adecuadas a su mercado actual y sobre todo a su mercado futuro, tiene que tener también método, objetivos, resultados,… Solo de esta manera podremos separar el auténtico buen diseño de aquel que solo sirve para la autosatisfacción de quien lo hace sin aportar nada a la empresa que se lo ha pagado.

Por supuesto, un diseño aporta algo a la empresa que lo contrata si a su vez está aportando algo a los usuarios del producto o servicio que esa empresa pone en el mercado, distinguiéndola favorablemente de la competencia. Para lograr esto se necesita creatividad, conocimientos técnicos, de mercado, capacidad de análisis,… y un montón de cosas más (gestión empresarial incluida), que serían por lo tanto la materia prima para moldear buenos diseñadores, a través de planes de estudio adecuados.

Supongo que habrá mucha gente que no esté de acuerdo con esta visión y piense que no se puede coartar la creatividad del diseñador bajo ningún concepto. Es una opinión respetable, pero que no comparto.

Alternativamente tampoco creo que una empresa que contrate diseño deba esperar que haga exactamente lo que quiere sin aportar ninguna idea alternativa. Entre otras cosas esto me parece que es peligroso porque muchas veces (no siempre) lo que la empresa quiere no es realmente lo que necesita y para diferenciar estas dos situaciones la visión externa y experta de mercado, productos, tendencias, materiales, marketing,… de un diseñador puede ser la clave.

En resumen, un poco más de creatividad en algunas empresas y un poco más de lenguaje y enfoque empresarial en algunos diseñadores, podría hacer que todos saliesen ganando

 

Victor Lopez