JESÚS M. FERNÁNDEZ GARCÍA
La semana pasada esperábamos en PRODINTEC la vista de una de las empresas más importantes de EUROPA (no puedo desvelar el nombre por compromiso de confidencialidad) a la que hemos hecho varias propuestas de proyectos de I+D que en principio les habían gustado. Finalmente, después de más de 1 mes de espera, a menos de 12 horas de la reunión prevista nos cancelaron la visita. ¡Qué desilusión! Teníamos a todo el equipo especialmente motivado ante la posibilidad de empezar a trabajar con esta empresa y de momento se ha quedado todo pospuesto.
Sin embargo, esa misma mañana recibimos una visita inesperada de otra empresa, y también de primer nivel internacional, que se acercó a nosotros para conocernos y explorar la posibilidad de colaborar. Fueron los directores de fábrica los que nos visitaron, pero a media mañana ya me había telefoneado un director corporativo y a las 8 de la noche el mismísimo vicepresidente de la compañía. Toda la ilusión perdida la volvimos a ganar ante la expectativa de empezar a trabajar con tan importante cliente.
Siento no poder ser más explícito con los datos, pero aquellos que saben algo de la historia podrán ponerle nombres y apellidos.
El corolario de la historia es que hay que seguir currando duro, que si algunos proyectos se caen ya aparecerán otros nuevos.
Hay que tener confianza en uno mismo, que es valor a la baja en estos tiempos, y esperar a que surjan oportunidades, pero eso sí,… que nos pille en guardia como decía el genial Picasso.
Jesús M. Fernández García



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